Los anti-IA
Estamos a mediados de 2026 y la IA ya está bastante integrada en nuestra sociedad. Hasta donde sé, se está utilizando en casi todos los ámbitos. A un amigo cercano, por ejemplo, le hicieron el otro día una prueba médica en la que emplearon IA. No recuerdo exactamente para qué era, pero ayudaba a analizar los resultados. Yo me quedé bastante WTF.
En mi área, que es la ciberseguridad —más concretamente, el red teaming, la evasión de EDR y otras tecnologías de seguridad—, así como en el desarrollo de código malicioso y exploits de kernel, me toca programar bastante, normalmente en C.
En los CTF o en las máquinas de HTB rara vez tengo que programar tanto como en los trabajos serios de evasión.
¿Y a qué viene toda esta chapa? Pues simplemente quería aportar un poco de contexto.
Para no aburrirme, participo en múltiples grupos sobre tecnología, programación, telecomunicaciones y otros temas, repartidos por diferentes plataformas. Lo hago para conocer gente del maravilloso y, al mismo tiempo, horrendo mundo de la informática, además de para entretenerme un rato.
En varios de esos grupos, especialmente en los de programación, he encontrado una conducta que me resulta interesante: un odio y un rechazo extremos hacia la IA. No se trata únicamente de un rechazo hacia los modelos propietarios —algo comprensible, porque yo tampoco soy precisamente un gran admirador de ellos—, sino hacia el propio concepto de inteligencia artificial.
Por eso me puse a investigar, en general, de dónde viene esa opinión. Me gusta conocer los puntos de vista de los demás para intentar comprender cómo piensa la gente.
Muchos mostraban preocupación por la posibilidad de que les robaran el código. De hecho, creo recordar que ocurrió algo parecido con Grok hace poco. Es una preocupación comprensible, pero, utilizando modelos locales o proveedores de confianza y aplicando las precauciones adecuadas, el riesgo debería ser menor.
Después está la gente más extrema, que parece estar enamorada de su código y que, si pudiera, se casaría con él. No consigo comprender qué les atrae tanto de escribirlo todo manualmente como para demonizar una herramienta que puede permitirles ahorrar tiempo y dedicarlo, por ejemplo, a estar con la familia o con los amigos.
Lo que más me irrita de algunas de estas personas es que no se limitan a decidir que no quieren utilizar IA. También desprecian a quienes reconocen abiertamente que la usan para programar, llegando incluso a atacarlos verbalmente o a desacreditar por completo su trabajo. Esto me deja un poco en plan XD. Curiosamente, muchas de esas personas también defienden que lo único bueno es el software de código abierto.
En relación con esto, me gustaría citar a Linus Torvalds en el siguiente mensaje publicado en la lista de correo del kernel de Linux:
https://lore.kernel.org/all/?q=%22Linux+is+not+one+of+those+anti-AI+projects%22
“Linux is not one of those anti-AI projects, and if somebody has issues with that, they can do the open-source thing and fork it. Or just walk away.”
“AI is a tool, just like other tools we use. And it’s clearly a useful one.”
“We’re not forcing anybody to use it, but I will very loudly ignore people who try to argue against other people from using it.”
El creador de Linux dice abiertamente que Linux no es un proyecto contrario a la IA. También deja claro que no se obliga a nadie a utilizarla, pero que ignorará a quienes pretendan impedir que otras personas la usen.
Mi interpretación personal es que quienes molestan o desacreditan a los demás por utilizar IA deberían ser ignorados. En mi opinión, aferrarse excesivamente a unas líneas de código y rechazar cualquier herramienta nueva puede terminar retrasando el avance tecnológico.
La IA ha venido para quedarse. Si quieres adoptarla, perfecto; si no quieres hacerlo, también es una decisión válida. Lo que no deberías hacer es desquitarte con los demás por haber tomado una decisión diferente.
Estoy de acuerdo con utilizar IA en la programación, aunque no con el vibe coding entendido como generar código sin revisarlo ni comprenderlo. Considero que estas herramientas deberían ser utilizadas por personas que sepan lo que están haciendo.
Un entrenador, por ejemplo, podría utilizar una IA para ayudarte a preparar una rutina porque es un experto y comprende cada detalle. Con la programación debería aplicarse el mismo principio: la herramienta puede ayudar, pero la persona que la utiliza debe tener los conocimientos necesarios para evaluar el resultado.
A mí, por lo menos, la IA me permite optimizar muchísimo mi trabajo. Gracias a ella puedo hacer en días o semanas cosas que, de otra manera, podrían llevarme meses.
En el ámbito de los CTF soy más tajante. Si quieres competir al máximo nivel, probablemente terminarás necesitando utilizarla, pero, a mi parecer, también puede quitarle parte de la gracia al desafío.
Al menos yo no me pongo a gritar en el grupo de HTB que soy el único hacker de verdad y que todos los demás son unos «IA bros». Simplemente acepto la situación y me adapto. Si quiero competir, me tocará utilizar IA. Si no quiero utilizarla, entonces no competiré. Ya está.
En definitiva, creo que esos grupos ultraconservadores con respecto al código representan una forma de ir hacia atrás en lugar de avanzar. Me gusta seguir viendo sus conversaciones y el código que comparten, pero no estoy en absoluto de acuerdo con sus ideas.
En cualquier caso, meterme en una discusión con una persona completamente cerrada en su postura sería como intentar hablar con una pared. Así que prefiero limitarme a observar.